Pozuelo de Alarcón vuelve a avanzar hacia la construcción de un Palacio de Justicia propio. La Comunidad de Madrid ha iniciado la tramitación del contrato para redactar el proyecto y dirigir posteriormente las obras de un edificio judicial de más de 7.000 metros cuadrados que se levantará en la calle Extremadura.

Para quien contempla la noticia desde fuera, puede parecer fundamentalmente una cuestión inmobiliaria: trasladar unos juzgados desde unos edificios a otros. Para quienes ejercemos ante los tribunales, sin embargo, la diferencia entre instalar órganos judiciales en espacios adaptados y disponer de un edificio diseñado específicamente para administrar Justicia puede ser considerable.

El proyecto contempla tres plantas y capacidad para las cuatro plazas judiciales existentes en Pozuelo, reservándose además espacio para otras dos, hasta alcanzar seis. También albergará el Decanato, Fiscalía, Registro Civil, salas de vistas y numerosos servicios vinculados a la actividad judicial.

Los actuales juzgados de Pozuelo: Ática 3 y Ática 7

Actualmente la Administración de Justicia en Pozuelo desarrolla su actividad en el complejo empresarial situado en Vía de las Dos Castillas, 33.

Según el directorio oficial del Consejo General del Poder Judicial, las plazas números 1 y 2 de la Sección Civil y de Instrucción se encuentran en Ática 3; la plaza número 3, en Ática 7; y la plaza número 4 vuelve a encontrarse en Ática 3. El Juzgado Decano también figura oficialmente en Vía de las Dos Castillas, 33, Edificio Ática, bloque 3.

No estamos, por tanto, ante unos juzgados distribuidos por puntos completamente diferentes de la ciudad, pero sí ante una organización que ocupa dependencias integradas en edificios que no nacieron como un gran complejo judicial.

Esta circunstancia no es irrelevante.

Un Palacio de Justicia no consiste simplemente en disponer de despachos y salas donde celebrar juicios. Un edificio judicial moderno debe permitir organizar circuitos distintos para ciudadanos, funcionarios, jueces, fiscales, abogados, víctimas, testigos y personas detenidas.

Y es precisamente ahí donde el proyecto de Pozuelo introduce algunas de sus novedades más importantes.

Una zona independiente para los detenidos

Desde la perspectiva penal, probablemente uno de los aspectos más interesantes sea la creación de una zona específica de detenidos, dotada de celdas y recorridos diferenciados.

No es un detalle arquitectónico menor.

Cuando una persona detenida debe comparecer ante el órgano judicial, resulta conveniente que su traslado pueda efectuarse sin atravesar las mismas zonas utilizadas por testigos, denunciantes, víctimas o familiares.

La separación de itinerarios mejora simultáneamente la seguridad, la privacidad y el funcionamiento del edificio.

También facilita algo particularmente importante para el ejercicio del derecho de defensa: que las dependencias judiciales permitan organizar adecuadamente las comunicaciones y actuaciones relacionadas con una persona privada de libertad.

Espacios específicos para abogados y procuradores

El proyecto anunciado contempla expresamente dependencias destinadas a abogados y procuradores.

Para quienes ejercemos diariamente ante los tribunales, éste es probablemente uno de los elementos que más fácilmente pasan desapercibidos en una noticia generalista.

Una mañana de señalamientos no consiste exclusivamente en entrar en la sala, celebrar un juicio y marcharse.

Antes de una vista puede ser necesario entrevistarse con el cliente, hablar con el procurador, comprobar una propuesta de conformidad, mantener una conversación con otro letrado, revisar documentación o esperar durante un tiempo considerable hasta que pueda comenzar el señalamiento.

Que el edificio disponga de espacios pensados para esa actividad profesional puede influir directamente en la calidad con la que se presta la asistencia jurídica.

Una Cámara Gesell para declaraciones especialmente sensibles

Otro elemento relevante será la Cámara Gesell.

Se trata de una instalación particularmente importante cuando deben intervenir menores o víctimas especialmente vulnerables, pues permite desarrollar determinadas declaraciones evitando en lo posible una exposición innecesaria de la persona que presta testimonio.

El proyecto incorpora igualmente una Oficina de Atención a las Víctimas del Delito, así como dependencias para médicos forenses, psicólogos y trabajadores sociales.

Desde una perspectiva jurídica, ello refleja una concepción del edificio judicial bastante distinta de aquella en la que el juzgado era fundamentalmente una sucesión de despachos, oficinas y salas de vistas.

La Justicia contemporánea necesita también espacios para prueba preconstituida, atención a personas vulnerables, actuaciones médico-forenses y asistencia a víctimas.

Cada órgano judicial tendrá su propia sala de vistas

La disponibilidad de salas es otro de los aspectos que pueden tener consecuencias prácticas.

La Comunidad de Madrid ha anunciado que cada una de las seis plazas para las que estará preparado el inmueble dispondrá de su propia sala de vistas.

La existencia de suficientes salas no es una cuestión meramente cómoda.

Cuando varios órganos deben compartirlas, su disponibilidad puede condicionar la organización de los señalamientos. Un diseño en el que cada unidad judicial cuenta con una sala asociada ofrece, al menos desde el punto de vista de la infraestructura, mayor capacidad para organizar vistas, comparecencias y declaraciones.

Naturalmente, un edificio nuevo por sí solo no puede resolver los problemas de carga de trabajo de la Administración de Justicia. Los medios materiales deben ir acompañados de jueces, letrados de la Administración de Justicia, funcionarios y medios tecnológicos suficientes.

Pero unas instalaciones adecuadas sí constituyen una parte importante de ese funcionamiento.

Ya no hablamos jurídicamente de cuatro «juzgados» independientes

Existe además una particularidad que merece ser explicada.

Las noticias publicadas estos días hablan de los cuatro «Juzgados de Primera Instancia e Instrucción» de Pozuelo. Es comprensible porque ésa continúa siendo la terminología reconocible para la mayoría de los ciudadanos, pero desde el punto de vista estrictamente jurídico la organización ha cambiado.

La Ley Orgánica 1/2025, de 2 de enero, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, sustituyó progresivamente el tradicional sistema de juzgados unipersonales por los Tribunales de Instancia.

De hecho, el directorio del Consejo General del Poder Judicial identifica actualmente los órganos de Pozuelo como:

Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pozuelo de Alarcón, plazas números 1, 2, 3 y 4.

No se trata únicamente de un cambio de denominación. La reforma pretende avanzar hacia una organización colegiada del tribunal y una Oficina Judicial que proporcione apoyo al conjunto de sus plazas.

Resulta por ello especialmente oportuno que la futura infraestructura pueda diseñarse ya pensando en esta nueva organización judicial, y no simplemente reproduciendo el modelo de los antiguos juzgados independientes.

Registro Civil, Fiscalía y servicios judiciales bajo un mismo techo

El proyecto prevé concentrar también el Registro Civil, Fiscalía y Decanato, además de archivos, dependencias forenses, biblioteca, sala de bodas y aparcamientos.

Para el ciudadano, la principal ventaja de esa concentración es evidente: identificar un edificio con la Administración de Justicia de Pozuelo en lugar de tener que averiguar dentro de un complejo cuál es el bloque concreto al que debe dirigirse.

Para los profesionales puede significar algo adicional: reducir desplazamientos internos y concentrar en un mismo espacio organismos que intervienen sucesivamente en numerosos procedimientos.

Un proyecto que Pozuelo lleva esperando casi veinte años

Existe, además, un dato histórico que merece ser recordado.

La idea de construir un Palacio de Justicia en Pozuelo no es nueva.

En 2007 ya se presentó públicamente un proyecto para construir una nueva sede judicial en el municipio. Entonces se hablaba también de seis juzgados, seis salas de vistas, Registro Civil, Fiscalía, Decanato, clínica médico-forense y servicios de atención a víctimas y ciudadanos.

La inversión anunciada era de algo más de 7,5 millones de euros, y se llegó a señalar un plazo aproximado de 32 meses para las obras.

Aquel Palacio de Justicia no es el edificio en el que hoy funcionan los órganos judiciales de Pozuelo.

Casi dos décadas después, la Comunidad vuelve a impulsar una sede judicial de nueva planta en la misma localidad.

Por ello, más que hablar de un simple anuncio, quizá resulte más preciso decir que el proyecto ha alcanzado ahora una nueva fase administrativa que habrá que seguir hasta su efectiva construcción.

El millón de euros anunciado no es el coste de construir el Palacio de Justicia

También conviene precisar una cuestión económica que puede pasar inadvertida al leer algunos titulares.

La Comunidad de Madrid señala una inversión superior al millón de euros, pero esa cantidad corresponde al contrato actualmente tramitado para la redacción de los proyectos, dirección facultativa y coordinación de seguridad y salud.

El expediente publicado en el Portal de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid, identificado como A/SER-047422/2025, establece un valor estimado de 892.989,85 euros sin impuestos y una duración de 28 meses.

Por tanto, no debe confundirse esa cifra con el coste total que finalmente tendrán las obras del nuevo Palacio de Justicia.

Será la evolución posterior de la contratación la que permita conocer con precisión el presupuesto de ejecución del edificio.

¿Qué puede cambiar realmente cuando abra el nuevo Palacio de Justicia?

Desde la experiencia de quien ejerce ante los tribunales, la gran diferencia no estará probablemente en que el nuevo edificio sea más moderno o más atractivo.

Estará en algo mucho más práctico.

Que un abogado pueda localizar fácilmente la sala en la que tiene una vista. Que pueda entrevistarse adecuadamente con su cliente. Que un detenido tenga un recorrido reservado. Que una víctima vulnerable no tenga que permanecer innecesariamente junto a otras partes del procedimiento. Que Fiscalía, forenses y órganos judiciales dispongan de dependencias adecuadas. Que existan suficientes salas para celebrar las actuaciones programadas.

Son cuestiones pequeñas hasta que hay que acudir a un juzgado.

Entonces dejan de serlo.

La construcción de un Palacio de Justicia específicamente diseñado para esta función permitirá superar las limitaciones inherentes a unas dependencias instaladas actualmente en los edificios Ática y adaptar la sede de Pozuelo al nuevo modelo de Tribunal de Instancia.

El proyecto, en cualquier caso, está todavía en fase de tramitación. La experiencia del propio municipio aconseja distinguir entre el anuncio de una infraestructura judicial y su efectiva puesta en funcionamiento.

La verdadera noticia llegará cuando los profesionales y los ciudadanos puedan entrar finalmente por la puerta del nuevo Palacio de Justicia de Pozuelo.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se construirá el nuevo Palacio de Justicia de Pozuelo?

El proyecto se encuentra todavía en fase de tramitación administrativa: la Comunidad de Madrid ha iniciado el contrato para la redacción del proyecto y la dirección de las obras, con una duración prevista de 28 meses para esa fase previa. Por el momento no hay fecha de finalización de las obras del propio edificio.

¿Dónde están actualmente los juzgados de Pozuelo?

Actualmente la Administración de Justicia en Pozuelo funciona en el complejo Ática, en Vía de las Dos Castillas 33 (edificios Ática 3 y Ática 7), donde se ubican las cuatro plazas de la Sección Civil y de Instrucción y el Juzgado Decano.

¿Los «juzgados de Pozuelo» siguen llamándose así jurídicamente?

No exactamente. Desde la entrada en vigor de la LO 1/2025, el Consejo General del Poder Judicial ya identifica estos órganos como Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Pozuelo de Alarcón, aunque en el lenguaje habitual se sigue hablando de «juzgados».

¿Cuánto costará el nuevo Palacio de Justicia de Pozuelo?

La cifra de algo más de un millón de euros anunciada corresponde solo al contrato de redacción del proyecto y dirección facultativa (892.989,85 euros sin impuestos, expediente A/SER-047422/2025). El coste total de construcción se conocerá cuando avance la contratación de las obras.

¿Qué novedades tendrá el nuevo edificio respecto a los actuales juzgados?

Contará con seis plazas judiciales (las cuatro actuales más dos de reserva), una sala de vistas por cada plaza, una zona independiente para detenidos, Cámara Gesell, Oficina de Atención a las Víctimas del Delito, dependencias para abogados y procuradores, y Registro Civil, Fiscalía y Decanato bajo un mismo techo.

Nuestra valoración como abogados penalistas en Pozuelo de Alarcón

Como abogado penalista en Pozuelo de Alarcón, con despacho en Collado Villalba y Madrid capital, valoramos positivamente cualquier avance en la infraestructura judicial de la zona, porque las condiciones materiales en las que se ejerce la defensa también forman parte del derecho a un proceso con todas las garantías.

Mientras el proyecto avanza, seguimos asistiendo a clientes ante los actuales órganos judiciales de Pozuelo, tanto en la fase de instrucción como en el juicio, y también en la interposición de los recursos que procedan cuando una resolución no resulte favorable.

Además de la vía penal, en Pozuelo de Alarcón prestamos asistencia jurídica en otras áreas: Derecho civil, Derecho procesal, divorcios y Derecho laboral.

Seguiremos informando de la evolución de este proyecto a medida que avance su tramitación.

Sobre el autor

Artículo escrito por José Martín García, abogado penalista con despacho en Collado Villalba y Madrid, con ejercicio habitual ante los juzgados de la Sierra de Madrid, incluidos los de Pozuelo de Alarcón. Puede contactar con el despacho para consultar cualquier asunto relacionado con este artículo.

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