Elegir abogado penal casi nunca es una decisión tranquila. Normalmente llega después de una llamada de la policía, una citación judicial o una noticia que te cambia el día de golpe. Con esa presión encima es fácil fijarse solo en quién contesta primero al teléfono, y ese suele ser el peor criterio posible para tomar esta decisión. Te contamos, desde el otro lado del mostrador, qué merece la pena mirar antes de firmar una hoja de encargo.

Que esté especializado en penal, no «en un poco de todo»

Hay despachos que llevan divorcios, herencias, reclamaciones a comunidades de vecinos y, si hace falta, también un juicio penal. Puede que hagan bien su trabajo en varias de esas materias, pero el derecho penal tiene sus propios tiempos, recursos y estrategias, y no se domina de paso. Antes de decidirte, pregunta directamente si el abogado penal que te va a llevar el caso se dedica principalmente a esto o si es una rama más entre muchas otras de su despacho.

Pregúntale por casos parecidos al tuyo, no solo por «años de experiencia»

Llevar veinte años ejerciendo no garantiza nada por sí solo si esos veinte años se han repartido entre materias muy distintas. Es más útil preguntar por casos concretos similares al tuyo: si tu asunto tiene que ver con un homicidio o un asesinato, con un presunto delito de organización o grupo criminal, o simplemente necesitas gestionar la cancelación de tus antecedentes penales, pide ejemplos reales de asuntos parecidos que haya llevado. Un buen profesional no tiene ningún problema en contarte, sin entrar en datos que comprometan a otros clientes, cómo ha resuelto situaciones similares.

Los honorarios, por escrito y sin sorpresas a mitad de proceso

Un procedimiento penal puede alargarse meses o incluso años, y lo último que necesitas es descubrir a mitad de camino que faltaba por pagar una fase entera del proceso. Antes de empezar, pide que te detallen por escrito qué incluye el precio (instrucción, juicio, posibles recursos) y qué quedaría fuera. Desconfía también de quien te da un precio «aproximado» sin haber revisado siquiera el expediente: en un despacho serio, el presupuesto se cierra después de estudiar tu caso, no antes.

Cómo te va a mantener informado durante el proceso

Uno de los motivos más habituales de queja hacia los abogados, en cualquier especialidad, no es la falta de conocimientos, sino la falta de comunicación. Pregunta desde el principio quién te va a atender directamente en las llamadas importantes, si vas a poder hablar con el propio abogado o solo con un gestor administrativo, y con qué rapidez responden por teléfono o WhatsApp cuando surge una urgencia. Si te ofrecen la posibilidad de resolver dudas por videollamada además de presencialmente, mucho mejor: te ahorra desplazamientos innecesarios en fases del proceso que no requieren tu presencia física.

Cercanía real con los juzgados que van a llevar tu caso

Conocer el funcionamiento concreto de un juzgado, sus plazos habituales y hasta la forma de trabajar de la fiscalía de la zona es una ventaja que no sale en ningún currículum, pero que se nota en el día a día del procedimiento. Un despacho con presencia real en tu partido judicial, y no solo una dirección de conveniencia, suele moverse con más agilidad. Nosotros llevamos años trabajando en los juzgados de Collado Villalba y el resto de Madrid, y esa cercanía nos permite hacer un seguimiento mucho más directo de cada expediente.

Desconfía de quien te garantiza el resultado antes de estudiar el caso

Ningún abogado responsable puede prometerte una absolución, una pena concreta o un sobreseimiento antes de haber estudiado a fondo el expediente, y menos aún en una primera llamada. Quien te asegura el resultado sin conocer todavía las pruebas, los informes o la instrucción, o bien no está siendo sincero contigo, o bien no ha entendido tu caso. Un buen profesional te hablará en términos de estrategia, de riesgos y de opciones reales, no de certezas que no puede ofrecer.

Un pequeño resumen antes de decidir

  • Especialización real en derecho penal, no como una rama secundaria del despacho.
  • Casos concretos similares al tuyo, no solo años de experiencia genéricos.
  • Honorarios detallados por escrito antes de empezar.
  • Comunicación directa y ágil durante todo el procedimiento.
  • Conocimiento real de los juzgados de tu zona.
  • Ningún resultado garantizado de antemano.

Si quieres que revisemos tu situación concreta, puedes escribirnos a través de nuestra página de contacto o llamarnos directamente al 697 982 344; la primera consulta es gratuita. También puedes consultar nuestra sección de recursos, con modelos y respuestas a dudas frecuentes en materia penal.

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