PRINCIPIO PENAL DE PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

¿Qué es la presunción de inocencia? es el derecho de todo encausado a que en el desarrollo de todo el procedimiento penal se le trate tal y como si fuera inocente, hasta el momento en que una sentencia firme constituya su condena.

Puede aseverarse que la presunción de inocencia forma entre los pilares básicos del sistema penal de los Estados democráticos, habiéndose recogido en diferentes instrumentos de todo el mundo.

El principio de la presunción de inocencia hasta el momento en que se prueba la responsabilidad más allá de toda duda razonable está muy arraigado en el Derecho, sobre todo el anglosajón, y forma entre los principios básicos del sistema procesal estadounidense.

Presunción de inocencia en la Constitución española

Se encuentra expresamente recogido en la Constitución española.

Recordemos que su artículo 24.2 dispone que:

Asimismo, todos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, a un proceso público sin dilaciones indebidas y con todas las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia”.

El derecho a la presunción de inocencia fue extensamente constituido por la jurisprudencia, primordialmente la del Tribunal Constitucional.

La presunción de inocencia está recogida en los distintos instrumentos de todo el planeta en temas de derechos humanos: en la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (1948)

El Tribunal Constitucional español, en su sentencia 128/1995, de 26 de julio, en referencia a la prisión provisional, afirma que la presunción de inocencia

opera en el seno del proceso como una regla de juicio; pero constituye a la vez una regla de tratamiento, en virtud de la cual el imputado tiene el derecho a recibir la consideración y el trato de no anular o no participe en hechos de carácter delictivo”.

En tanto que en el desarrollo de un procedimiento civil el juez debe tener en cuenta los hechos aducidos por las partes enfrentadas como datos a evaluar por quien los asegura; sin embargo en el procedimiento penal el juez tiene, o debe tener como punto de inicio la absoluta inocencia del investigado, por ello en el caso de que la parte inculpadora que suele serlo el Ministerio Fiscal,  no demuestre su acusación contra el encausado, la inocencia que le es inherente, se  transformará en realidad por lo que lo será de forma determinante.

El artículo 741.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece:

El Tribunal, apreciando, según su conciencia las pruebas practicadas en el juicio, las razones expuestas por la acusación y la defensa y lo manifestado por los mismos procesados, dictará sentencia dentro del término fijado en esta ley”.

El juez o tribunal puede apreciar la prueba según el principio de libre valoración, pero solamente podrá entrar a valorar aquella prueba que reúna los requisitos necesarios para enervar la presunción de inocencia.