Apelación

Recurso de Apelación

 Modelo de Recurso de Apelación

D. ………., Procurador de los Tribunales y de D. ………, según tengo debidamente acreditado en el procedimiento arriba referenciado, ante el Juzgado comparezco y como mejor proceda en Derecho, DIGO:
Con fecha ….. de ………. de ……. nos ha sido notificado auto del anterior día .., por el que se desestima el recurso de reforma que habíamos interpuesto contra una anterior resolución, de fecha… de … pasado, por la que se denegó la práctica de determinadas pruebas propuestas por esta

¿QUIERES QUE TE REDACTEMOS EL RECURSO DE APELACIÓN?

representación.entender dicho auto no ajustado a Derecho, perjudicial y lesivo para los intereses de mi patrocinado, mediante el presente escrito y al amparo de lo dispuesto en los arts. 311 y 216 y ss. de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y demás disposiciones concordantes, vengo a interponer frente al mismo RECURSO DE APELACIÓN, que fundamento en las siguientes:

ALEGACIONES

ÚNICA. Entendemos, dicho sea con los debidos respetos, que el Auto contra el que se alza el presente recurso ha denegado indebidamente el acceso al proceso de una prueba útil y pertinente y que tal denegación (al desestimar el recurso de reforma que en aquél se resolvía) parte de una consideración errónea, por un lado, e incompleta, por otro, de los motivos que fundamentaron el citado recurso de reforma interpuesto por esta representación procesal en fecha ….. de ………. pasado.

Efectivamente, no resulta válido el argumento esgrimido en la resolución ahora impugnada, respecto de que, al no ser preciso, a los fines acusatorios, que mi mandante hubiese entrado en contacto directo y táctil con la superficie de los billetes falsos objeto del presente procedimiento, ninguna necesidad ni utilidad puede reportar la pericial solicitada.

Esta argumentación nos parece de todo punto equivocada, por cuanto resulta difícil de creer que una persona a quien se presume introductora o inductora a la introducción de una determinada cantidad de moneda falsa no haya estado en ningún momento en contacto con los billetes (cuando menos, suponemos, habría tocado alguno, al objeto de comprobar la calidad de la falsificación).

A mayor abundamiento, la resolución objeto del presente recurso, al así expresarse, no hace sino reforzar nuestra alegación de indefensión y de ruptura de los principios de contradicción y defensa, pues con ello no deja de reconocerse explícitamente que, al no ser útil exclusivamente a los fines de la acusación, ninguna utilidad puede derivarse ya de tal prueba pericial, olvidándose así que en el proceso abierto, tan legítimos y dignos de protección han de resultar los intereses de la acusación como los de las distintas defensas.

Por ello, no es de recibo afirmar como hace el Auto impugnado que al no tener utilidad ninguna para la acusación formulada provisoriamente contra mi mandante la práctica de la pericia acordada, ninguna utilidad puede tener tampoco para su defensa, pues con este proceder se suplanta indebidamente el derecho de mi mandante a que accedan al proceso las pruebas que interesen a su derecho (y no necesariamente a su inocencia, como parece confundir el Auto recurrido).

Y es evidente igualmente, que en este caso es de un extraordinario interés para mi mandante el acceso al proceso de tal prueba pericial dactiloscópica y, por ende, resulta indudablemente lesiva a su derecho la denegación de la misma.

Y ello, no ya porque con la práctica de tal pericia, podría descartarse sin duda que mi mandante hubiese tenido contacto ninguno con los billetes espúrios, sino porque por medio de la misma, podría fácilmente establecerse quiénes tuvieron tal contacto físico y, con ello, delimitarse o ensancharse el círculo de tales personas (sin dejar de tener en cuenta la trascendencia que para el derecho de defensa de mi mandante tendría la aparición de nuevos implicados ajenos a las intrigas de D. ……… y el testimonio que los mismos pudiesen aportar al presente procedimiento).

Por todo ello, igualmente, no puede ser aceptado el repetido argumento empleado por el Auto recurrido, máxime cuando, al tiempo que se niega el derecho a la práctica de una prueba tan directa y sencilla, tampoco se contesta al resto de argumentaciones por las que acreditábamos la poca credibilidad a otorgar a las declaraciones de los demás encausados. Con todo ello, en definitiva, se nos impide la verdadera contradicción de la auténtica presunción de culpabilidad que pesa sobre mi mandante.

Por todo lo expuesto,

SUPLICO AL JUZGADO que teniendo por presentado este escrito con sus copias, lo admita y, en su virtud, se sirva tener por interpuesto en tiempo y forma RECURSO DE APELACIÓN contra el Auto de ….. de ……….. de ……., que desestimaba la reforma interesada por esta representación procesal contra el anterior Auto de ….. de ………., que, a su vez, acordaba no haber lugar a la práctica de la prueba pericial solicitada en escrito de ….. de ……….,

Y A LA SALA, que, previos los trámites legales oportunos y en atención a las consideraciones expuestas en el presente recurso, se sirva acordar haber lugar al mismo, dejando sin efecto la resolución recurrida y ordenando la práctica de la pericial dactiloscópica antedicha.

Colegiado n.º ………. Procurador                 Colegiado n.º ……….Letrado

 

Recurso de apelación contra sentencia

Recurso de apelación contra  sentencia

Juzgado de Instrucción n.º ……….

Juicio de Faltas ………./……….

………., a ……………….

AL JUZGADO PARA ANTE LA AUDIENCIA PROVINCIAL

D. ………., cuyas demás circunstancias personales constan en el procedimiento arriba referenciado, ante el Juzgado comparezco y, como mejor proceda en Derecho, DIGO:

Que en fecha …. de …. de …. me ha sido notificada la sentencia nº …/…, del Juzgado de Instrucción nº …. de …., fechada el día …. de …. de …., por la que se condena al abajo firmante y a D. ….., como autores de sendas faltas de lesiones del artículo 617 del Código Penal, a la pena de un mes de multa, a razón de …. ptas. diarias, debiendo indemnizar D. …. al que suscribe en la cantidad de …. ptas., y éste al primero en la cantidad de ….. ptas., por las lesiones sufridas.

Por entender dicha resolución no ajustada a Derecho, perjudicial y lesiva de mis intereses, al amparo del artículo 976 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, 24 de la Constitución y demás disposiciones concordantes, interpongo frente a la misma RECURSO DE APELACIÓN, recurso que fundamento en los siguientes

ALEGACIONESUNICO.- Error en la apreciación de la prueba de la sentencia recurrida.

La sentencia recurrida llega a una conclusión errónea al entender probada la existencia de una agresión física por parte de los dos acusados en las actuaciones de referencia.

Como bien sabe la Ilma. Sala a la que tengo el honor de dirigirme, en el presente recurso de apelación cabe una revisión plena de los elementos tenidos en cuenta por el Tribunal a quo en lo relativo a las pruebas practicadas, de modo que puede realizarse una nueva valoración de éstas que evidencie el error sufrido, sin limitación alguna al efecto, como pudiera ser la establecida para otra clase de recursos (significativamente, el de casación).

Sólo así puede entenderse el derecho a la doble instancia en el proceso penal, expresamente reconocido en diversos tratados y convenios internacionales suscritos por España (artículos 14.5 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 19 de Diciembre de 1966 y 2.1 del Séptimo Protocolo del Covenio Europeo de Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales -Convenio de Roma de 4 de noviembre de 1950-) y por la Doctrina de nuestros más altos Tribunales, de la que resulta paradigmática la contenida en la Sentencia del Tribunal Constitucional 102/1994, de 11 de abril, cuando afirma:

«La doble instancia en la jurisdicción penal, configurada precisamente como garantía en el Convenio de Roma de 4 de noviembre de 1950 (protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales), y como tal y por ello mismo integrada en el ámbito de la tutela judicial, conlleva la posibilidad de impugnar las decisiones judiciales ante un Juez superior.

Existen varias modalidades para los recursos, y entre ellas la más normal es la de apelación, cuya naturaleza como medio ordinario de impugnación está reconocida por todos e implica, con el llamado efecto devolutivo, que el juzgador ad quem asuma la plena jurisdicción sobre el caso, en idéntica situación que el Juez a quo, no sólo por lo que respecta a la subsanación de los hechos en la norma, sino también para la determinación de tales hechos a través de la valoración de la prueba.

En tal sentido, el recurso de apelación otorga plenas facultades al Juez o Tribunal ad quem para resolver cuantas cuestiones se planteen, sean de hecho o de derecho, por tratarse de un recurso ordinario que permite un novum iuditium (Cfr. TC 1ª S 194/1990 de 29 de nov. y TC 2ª 21/1993 de 18 de enero).»

Así, en el presente caso, y en cuanto al concreto extremo referido (si D. …. golpeó a D. ….), lo cierto es que la prueba practicada no permite entender acreditado que tal agresión se produjera.                En este sentido, a pesar de que los únicos elementos probatorios tenidos en cuenta por el Juzgador para emitir su fallo, tal y como se reconoce en los Fundamentos de Derecho de la propia sentencia ahora recurrida en apelación, son las declaraciones de los acusados, los partes de lesiones y las declaraciones prestadas por los testigos que depusieron durante la celebración del juicio oral, los hechos declarados probados en la meritada sentencia no se corresponden en modo alguno con lo realmente acreditado en el acto del juicio oral.

Ciertamente, tal y como afirma la sentencia recurrida, poco clarificadoras resultan las versiones de los dos implicados, lo que resulta lógico por cuanto los acusados defienden relatos de hechos contradictorios entre sí, tratando de hacer llegar al Juzgador a una convicción que les sea favorable.

Sin embargo, resulta sorprendente la decisión alcanzada por el Juzgado de Instrucción nº …., por cuanto ésta se separa radicalmente de las conclusiones que se alcanzan a la vista del resto de pruebas practicadas, esto es, las declaraciones de los testigos y los partes de lesiones.

Los testigos -compañeros de trabajo de ambos acusados y, por lo tanto, libres de cualquier sospecha de parcialidad- manifestaron en el acto de la vista oral que los dos implicados no coincidieron en el lugar de trabajo, sino que el Sr. ….. se dirigió al puesto del que suscribe con tono amenazador, lo cual resulta clarificante a la hora de discernir quién fue el verdadero agresor y quién el agredido.

Sin embargo, son los partes de lesiones los que de manera objetiva evidencian el error sufrido por el Juzgador en la valoración de la prueba y clarifican la realidad de lo acaecido el día de autos. En efecto, de los citados elementos de prueba se desprende que D. …. sufrió contusión con tumefacción en eminencia tenar de mano derecha y en región externa de muñeca del mismo lado y que el abajo firmante sufrió contusión frontal y malar izquierda, erosiones en mucosa de labio inferior y artritis traumática de articulación MF de primer dedo de mano derecha.

Pues bien, contrariamente a lo que se sostiene en la sentencia recurrida, tales partes de lesiones sí vienen a objetivar un único acto de agresión (consistente en un puñetazo o patada por parte de uno a otro). Ante el hecho objetivo de que D. …. sufriera las lesiones en la mano derecha y que el que abajo suscribe presentara aquellas lesiones en la parte izquierda de la cabeza, debemos concluir necesariamente -a la sola luz de la razón- que D. ….. propinó un puñetazo al ahora recurrente y que fue ese golpe lo que le provocó sus lesiones.

En consecuencia, de la prueba practicada se deduce de manera clara y palmaria que D. ….. NO OCASIONÓ NINGUNA LESIÓN a D. …. merecedora de reproche penal alguno que motive su condena como autor de una falta de lesiones, por lo que, habiendo sido erróneamente valoradas las antedichas pruebas llevadas al juicio oral celebrado en su día, la Sala a la que ahora me dirijo debe revocar la sentencia que se recurre, dictando otra en su lugar en la que se absuelva a D. ….. de la falta por la que ha sido condenado, manteniendo en lo demás todos sus pronunciamientos condenatorios respecto de D. ….

En su virtud,

SUPLICO AL JUZGADO, que teniendo por presentado este escrito, con sus copias, se sirva tener por interpuesto en tiempo y forma recurso de apelación contra la sentencia …/…, de fecha … de … de …, notificada el día … de …. pasado, dictada en el procedimiento por Juicio de Faltas nº …/….; Y A LA SALA que, previos los trámites legales que sean oportunos, se sirva revocar la sentencia recurrida, dictando otra en su lugar por la que se absuelva a D. …. de la falta de lesiones por la que ha sido condenado.

Todo ello por ser de Justicia que pido en …., a ….

 

VOLVER A RECURSOS

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (No has votado aún)
Cargando…
Aviso legal|Política de Cockies|mapa del sitio|Abogado Penalista Martín

Calle los Madroños, 2, 28400 Collado Villalba, Madrid

2016 © Jose Martin Despacho de abogados 918 287 132 jose@abogadomartin.com Foto de José Martin
Blasco De Garay 13||Calle Málaga 2|
VISTO EN:
La Sexta Telemadrid y rtrve europa press
abogado garantizado