Juicio por alcoholemia

JUICIO POR ALCOHOLEMIA

El juicio por alcoholemia o conducir bajo los efectos del alcohol es el juicio que con más frecuencia se da en España,

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pues si nos fijamos en el número de condenas por este motivo a lo largo de los últimos años, podemos extraer esta conclusión:

comparativo delitos seguridad vial

Casi un tercio de todos los delitos cometidos en España en el año 2016 lo fueron contra la seguridad vial, que en su mayor parte se trata de alcoholemias.

 Sin embargo aunque sea tan elevado el número de condenas por conducir bajo los efectos del alcohol, en la mayoría de las ocasiones el procedimiento finaliza por conformidad con una condena determinada en un juicio rápido

precio de juicio rápido por alcoholemia

Ya sea como juicio rápido (ante el juzgado de instrucción) o como procedimiento abreviado (ante el juzgado de lo penal) es obligatorio comparecer con abogado penalista

Juicio rápido por alcoholemia

El momento que estamos conduciendo un vehículo a motor y somos sorprendidos,  en este caso en un control de alcoholemia y damos las tasas superiores en ese caso las permitidas.

La policía en este caso, si  considera que nos encontramos bajo la influencia bebidas alcohólicas,  es entonces cuando la propia policía municipal o la Guardia Civil da traslado al juzgado de guardia.

Es entonces cuando se celebran los conocidos  como juicios rápidos.

El juicio rápido es la posibilidad que se nos está dando para reconocer los hechos, en ese sentido,  una vez que reconocemos los hechos nos beneficiamos de la reducción de un tercio de la posible condena.

Juicio por alcoholemia en un control de la Guardia Civil o Policía Local

Es el mayor número de casos que se dan. Los denominados controles preventivos en los que, preferiblemente durante el fin de semana, se control-de-alcoholemia-de-la-guardia-civilorganizan controles en las carreteras (por la Guardia Civil) o calles (por la Policía Local), ya sea en vías secundarias autopistas o autovías, el control en las autovías sólo se puede hacer por la noche y siempre que en ese tramos exista una vía se servicio, se va dirigiendo el tráfico hacia los carriles de la derecha hasta que se sale de la autovía y es allí dónde se encuentra este control.

Normalmente en estos casos, si se da positivo en el test, no habrá detención.

Eso si, el vehículo quedará inmovilizado hasta que lo conduzca una persona que no haya consumido alcohol o drogas.

Se le entregará al conductor un señalamiento para comparecer a un juicio rápido.

Los agentes, además de aportar con el atestado los resultados de la prueba de alcohol, lo rellenarán expresando los síntomas que han detectado en el conductor.

Recordemos que será condenado siempre  aquel que supere los 0,60 ml en aire expirado o que encuentre alteradas sus condiciones, y esto se establece por lo que recojan los agentes (han existido unas pocas excepciones en que los jueces atienden más al espíritu de la ley que a la última tendencia de condenar casi en cualquier caso)

Juicio por alcoholemia al ver los agentes la conducción

No es infrecuente que la denuncia la interpongan miembros de la Policía ya sea local o nacional, o de la Guardia Civil, en cuyo atestado manifiestan los agentes que tras ver un vehículo circulando haciendo “eses” o cambiándose de carril,  o con acelerones y frenazos sin motivo, o quedarse dormido en un semáforo (los casos son muy variados).

En estos casos, los agentes le dan el alto al vehículo en cuestión y tras percibir en su conductor que podría estar afectado por el consumo de alcohol, dan aviso para que acuda un vehículo provisto de etilómetro (el de marca Draher está homologado y es el que se utiliza)

Alcoholemia y accidente con daños

Tras sufrir un accidente, ya sea sin coche contrario, por salida de la vía y golpear una farola o poste, o lo que es muy habitual en estos casos; una rotonda, en muchas ocasiones el vehículo no se puede mover y no tarda en aparecer un vehículo de la Policía.

alcoholemia-con-danos

En los casos en que hay un coche contrario, aunque el vehículo se pueda mover, será el conductor del otro coche, el que o bien intente que no se abandone el lugar, o podrá tomar los datos de la matrícula para avisar a la Policía y que den el alto al vehículo que ha huido del lugar del accidente.

Alcoholemia en accidente con lesiones

alcoholemia-con-lesionEn este caso casi siempre también suceden daños (pues aunque se trate de un atropello, el vehículo del conductor resulta dañado) pero no los incluimos aquí pues ya se han mencionado.

Se deberá evaluar las lesiones y o posibles secuelas que se le producen a las víctimas.

Con la última reforma del año 2015, existe un perito principal, que será el médico de la compañía aseguradora y una vez emitido informe y valoración, pasará a la valoración del médico Forense del Juzgado.

La última reforma de marzo de 2019 agrava las penas cuando se den las circunstancias de mayor daño causado o especial gravedad de la negligencia.

Realmente esto quita trabajo en los juzgados, pero que quien lleve a cabo el seguimiento de las lesiones sea un médico de parte, como lo es el de la compañía de seguros, resulta extraño y da poca seguridad.

Cuanto tarda en salir un juicio por alcoholemia

Dependerá de si el juicio por alcoholemia lo  es sin daños y/o lesionados.

Si no existe nada de esto, se podrá  llevar a cabo por el denominado juicio rápido, en cuyo procedimiento de establece:

 El juez de guardia hace señalamiento para juicio oral en los 15 días siguientes.

El juicio oral se celebrará en el día señalado ante el juez de lo Penal. En el caso de que no se pueda celebrar el día señalado o cuando no concluya en un sólo acto, se celebrará o continuará en un máximo de 15 días”

Si han existido daños o lesiones, primero se deben valorar sus cuantías, para lo cual se deberá transformar en Procedimiento Abreviado, por lo que los plazos se podrán alargar considerablemente.

Sin embargo una vez cuantificados los daños o lesiones se puede volver a transformar en enjuiciamiento rápido. (si bien algunos juzgados no lo admiten, por ejemplo en Coslada)

Si no se desarrolla por juicio rápido, el tiempo es difícilmente calculable, rondando en Madrid entre los seis y doce meses.

Tipos de sanciones

Las sanciones que se imponen por conducir bajo los efectos del alcohol pueden ser de dos tipos:

En primer lugar,  la más graves,  las sanciones penales la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y otras drogas está castigada  penalmente por el mero hecho de que la tasa de alcohol en aire espirado supere los 0,60 mg equivalente a 1,2 gramos por litro en sangre y ellos se haya producido un accidente o no.

Al tratarse no lo olvidemos de un delito castigado por el Código Penal el conductor se ve sometido a un juicio de un juez obligatoriamente por un abogado y procurador.

En estos casos el conductor puede ser castigado si es condenado en el correspondiente juicio celebrado por un juzgado de lo penal a una pena de privación del derecho a conducir de 1 hasta 4 años.

Además de una multa económica y unos trabajos en beneficio de la comunidad.

Este delito puede añadirse a la Comisión de otras infracciones si el conductor se ve implicado en un accidente de circulación tales como lesiones delito de homicidio involuntario delito de daños etcétera.

También el conductor puede  obligado a pagar la responsabilidad civil si el asunto se tramita por la vía del juicio rápido y sin conductor se declara culpable ante el Juzgado de Instrucción podrá beneficiarse de una ventaja verdaderamente importante que es la rebaja en un tercio de la pena,  por ello es habitual que en casos evidentes, previa conformidad con el fiscal,  el conductor sea sancionado con la pena rebajada es decir la privación del derecho a conducir durante 8 meses más una multa económica.

Por otro lado y en un campo totalmente distinto;  si los agentes de tráfico deciden no trasladar el asunto a la vía penal, que hemos comentado,  es posible que formulen una denuncia en vía administrativa.

En este caso la conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas puede ser sancionada con multa de hasta 600 € y además con la suspensión del permiso de conducir,  por un período de hasta seis meses.

Frecuencia

Uno de los delitos que con más  frecuencia se ven en los juzgados encausados a través de lo que denominamos Juicio Rápido.

El juicio rápido por alcoholemia, podemos decir que ha evolucionado bastante en los últimos años.

Así si antiguamente se dirigían muchos esfuerzos en el sentido de  demostrar que el aparato que hace las mediciones de aire expirado,  no es o puede no ser infalible.

En la actualidad, podemos decir que es materia común en los juzgados que el etilómetro Draher E 7110 (que es el más común) es infalible. Por  lo que directamente contra el aparato es casi inútil pedir certificaciones y demás de cara al juicio por alcoholemia.  Entre las causas es que ya nos aparece en el atestado la fecha de la última inspección y si no se a pasado algo por alto en el atestado policial, como adjuntar los dos tikects o similar, poco vamos a poder hacer.

Además los clientes, suelen afirmar a los abogados que “nadie vio nada” y cuando se lee el atestado policial, se suele encontrar relatos como:

…encontrándonos de patrulla en la calle TAL vimos pasar al vehículo, conducido sin duda por FULANITO,   iba haciendo zig zag por toda la calle TAL y siguió por las calles TAL, TAL, TAL y TAL,  parecía que chocaría en cualquier momento (esto cuando no hay accidente) por lo que procedimos a detenerlo, al bajarse FULANITO mostraba desorientación, habla pastosa, pérdida de reflejos, caminar con dificultad…”

Por lo que en muchos casos en el juicio por alcoholemia, sin duda la mejor opción es la conformidad con el Fiscal; Tengamos en cuenta que la pena que se establece para aquel que supere los 0,60 ml.  en aire, es “no menos de un año” y hasta cuatro ,por lo que el poder acceder a una privación del permiso de conducir por un tiempo de “solo” ocho meses es para tener en cuenta.

Lo que ahora afirmo es una visión completamente personal, sin ningún estudio que lo avale, pero como digo, en mi opinión, es un tipo de delito que los jueces sentencian sin problemas, esto es que no se andan con demasiados miramientos a la hora de condenar, donde la declaración de los agentes o simplemente el contenido de los atestado tienen un peso casi demoledor a la hora de la decisión de sus señorías.

Tengo compañeros que tras “pelear” un asunto de alcoholemia, que no tenía opciones muy claros de ganar, arrepentirse  y decir que “nunca más” se enfrentarían al ministerio fiscal en este tipo de delitos si no tienen muy claro que existen posibilidades de éxito, para ello debe haber alguna irregularidad o error en el atestado o los tickets del etilómetro.

En la conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, la influencia en la conducción debe demostrarse.

En el juicio rápido por alcoholemia el juez observará que comportamiento tuvo el conductor en el momento de someterse a la prueba y en la conducción que ejercía inmediatamente anterior.

Si realizó maniobras peligrosas, provocó accidentes etc.

Muy interesante es la Sentencia del T.C 319/2006 de 15 de noviembre.

Es delito a partir de los 0,60ml en aire expirado, osea el resultado de la máquina conocida popularmente como alcoholímetro, y se trata de un etilómetro que por lo general es del modelo alcotest Draher E7010.

A partir de 0,25 y hasta los mencionados 0,60 se tratará de una sanción administrativa.

El punto del artículo 379 , establece que “en todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire expirado superior a 0,60 miligramos…” Por lo que nos encontramos, que o bien, a través de pruebas, que suelen ser las testificales de los policías actuantes y las documentales (el atestado) se prueba que el conductor circulaba bajo los efectos del alcohol o bien con que la medición del etilómetro o del análisis de sangre en su caso, de positivo, es suficiente.

Muchos compañeros, y algún juez sostenían que se trata de un delito objetivo, esto es, que si el resultado de la prueba no da positivo, el acusado no puede ser condenado, pero en la actualidad, el criterio entre los juzgados se ha unificado en el sentido de no considerar necesario el resultado de más de un 0,60 miligramos en aire expirado para establecer que se conducía bajo los efectos del alcohol.

DELITO DE ALCOHOLEMIA

 Delito por conducir con tasas de alcohol superiores a las permitidas

atestado-en-alcoholemia Este delito de alcoholemia está definido en el artículo 379.2 de nuestro Código Penal y castiga al que condujere un vehículo de motor o ciclomotor bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas.

Cuando se condena por este delito

En todo caso será condenado con dichas penas el que condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.

Conducir bajo efectos del alcohol

En todo caso, significa eso, que aunque no se presentaren síntomas de afectación por el alcohol, se condenará, al igual que si no se llega a estos valores pero los agentes recogen en el atestado y se ratifican en el juicio de observar síntomas que dificulten la conducción de vehículos.

Sobre el etilómetro

Siempre es muy importante que el abogado revise la documentación del etilómetro. Si bien acabaron aquellos tiempos en los que se podía impugnar el resultado por la no homogación, desde que se usa el de marca Drager E7110 que está homologado, sólo podemos fijarnos en la fecha de fabricación y revisiones y en los márgenes de error reconocidos para los mismos.

La curva de la tasa de alcohol

Respecto a la conocida como “curva del alcohol” la verdad es que los jueces y fiscales no están por la labor de reconocerla (básicamente esta curva es extrapolar la diferencia dada en las dos muestras de alcohol para establecer la tasa en el momento del accidente, si lo hubo).

Es, al igual que conducir con exceso de velocidad un delito llamado de peligro abstracto, pues basta con la creación de un peligro abstracto o potencial, no concreto, pero sí real y no presunto.

Cuánto hay que beber para dar positivo en el test o prueba

a que se corresponden las tasas de alcoholemia

tres cervezas o dos vinos, o un whyski

Realmente la tasa de alcohol tanto en sangre com en aire depende de muchos factoes que no se pueden resumir: peso de la persona, complexión, hora de la ingesta, comida o no, y factores de las beidas en sí: graduación alcohólica etc. Por lo que es imposible establecer cuanto se puede beber antes de  dar positivo en la prueba. Se viene diciendo que sería el equivalente a tres cervezas o dos vinos o un whyski.

Siendo lo mejor no beber nada en absoluto y comer con moderación si se va a conducir.

Cuando se  incurre en delito en estos casos

En el juicio por alcoholemia se pueden dar dos modalidades:

  • En la primera se incurre en el delito cuando se conduce “bajo la influencia bebidas alcohólicas o drogas resultados-alcoholemiaestupefacientes”, es decir, no es suficiente con conducir con tasas de alcohol superiores a las máximas permitidas legalmente (el artículo 20 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación fija como tales las de 0,5 gramos por litro  de alcohol en aire espirado superior a 0,25 miligramos por litro-, la de 0,3 gramos por litro de alcohol en aire espirado superior a 0,15 miligramos por litro- cuando se trate de vehículos destinados al transporte de mercancías con una masa máxima autorizada superior a 3.500 kilogramos, vehículos destinados al transporte de viajeros de más de nueve plazas, o de servicio público, al transporte escolar y de menores, al de mercancías peligrosas o de servicio de urgencia o transportes especiales, o durante los dos años siguientes a la obtención del permiso o licencia que les habilita para conducir), sino que además debe estar probado que esto influye en el modo de conducir, esto es, que éstas hayan alterado las facultades psíquicas y físicas, de percepción, reacción y autocontrol, lo que se hará usualmente con las manifestaciones como testigos de los agentes que reflejan en el atestado el cuadro de síntomas externos que tenía el conductor o la forma de conducir y que revelan que existía esa afectación (haber tenido una colisión, infringir normas de tráfico, tener un deambular vacilante, habla pastosa, olor a alcohol, ojos vidriosos, comportamiento del conductor y otros), pudiendo existir otros testigos que lo ratifiquen.
  • En la segunda se incurre en el delito cuando se condujere con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro.
  • Esta es una novedad introducida por la Ley Orgánica 15/2007 antes reseñada, que a fin de incrementar la presión penal para que no se conduzca con alcohol, y a fin de evitar las dificultades que pudiera producir el determinar si el conductor está o no afectado por el alcohol, considera de forma objetiva que a partir de ese nivel de alcohol, por ley se establece que hay afectación.
  • Es lo que se llama jurídica una presunción “iure et de iure” que no se puede destruir intentando probar que no había esa afectación.

sintomas en el atestado dela alcoholemiaEn la imagen de la derecha podemos ver en su parte inferior los síntomas que recogen los agentes, en los que vienen a explicar como se encontraba el conductor en el momento de los hechos.

Podemos observar que aparece casi siempre:

Presenta síntomas evidentes de encontrarse bajo la influencia de bebidas alcohólicas, tales como: fuerte olor a alcohol en el aliento, ojos enrojecidos y vidriosos, habla pastosa y repetitiva, deshinibido, deambulación oscilante”.

Lo he entrecomillado por que es una especie de texto fijo que aparece en los atestados, incluso en aquellos en los que el resultado de la prueba realizada en el alcoholímetro es bajo desde un punto de vista penal (0,3 por ejemplo)

También puede aparecer algo paraceido a: Manifiesta que ha consumido: y aquí tres copas o cuatro cervezas o lo que se quiera.

Es curioso com también suelen indicar los conductores que nos comentan: – me dijeron los agentes que no me pasaría nada, que es algo sin importancia, y frases parecidas.

 DELITO DE NEGATIVA DE SOMETERSE A PRUEBAS DE ALCOHOLEMIA

El artículo 383 de Código Penal castiga al conductor que, requerido por un agente de la autoridad, opte por negarse a realizar la prueba de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas a que se refieren los artículos anteriores.

Este artículo, en palabras de algún abogado penalista, se pretende sustituir por la coacción jurídica la imposición forzada de una prueba encaminada a comprobar la aptitud de un conductor.

Que es sospechoso de estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes, para la conducción de un vehículo de motor sin riesgo para las personas y bienes.

Este precepto ha sido objeto de polémica en la doctrina jurídica y el uso forense, lo que motivó distintas cuestiones de constitucionalidad que se plantearon por diferentes juzgados, toda vez que entendían que este artículo atentaba, por un lado, contra el derecho a no declarar contra sí mismo previsto en el artículo 24 de nuestra Constitución Española, en su párrafo segundo; y, por otro, al principio de proporcionalidad.

Estas cuestiones se sustentaban, de forma sintética, en lo siguiente: Si una persona estaba conduciendo bajo los efectos del alcohol y se sometía a la prueba de alcoholemia, él mismo estaba reconociendo la comisión de un delito contra la seguridad del tráfico y se equiparaba ese acto a una declaración de culpabilidad, por lo que no estaba obligado a someterse a esa prueba en aras al artículo 24.2 de la Constitución Española, que confiere el derecho a no declarar contra si mismo y a no confesarse culpable.

Además, no existía proporcionalidad entre le hecho y la sanción, la cual debía ser más una cuestión administrativa que penal. de la conducción bajo los efectos del alcohol, y el artículo 28 para el caso de los estupefacientes y los reconocimientos médicos o análisis clínicos.

no hacer prueba alcoholNegarse a soplar en control alcoholemia.

El conductor debe ser apercibido del delito o no habrá delito

El delito de negativa a someterse a las mismas estaría reflejado en el artículo 383 del Código Penal.
Aquí se refleja la negativa a someterse a las pruebas legalmente establecidas, tanto de sustancias estupefacientes, bebidas alcohólicas.
Es importante resaltar que este delito anteriormente figuraba en el artículo 380 Código Penal y ese era un delito de desobediencia a los agentes de autoridad.

Siendo ahora mismo un delito autónomo, es decir que simplemente ya solamente con negarse a someterse a la prueba ya se cometería el delito de negativa. Ese delito entenderíamos cometido por conductores de vehículos a motor y ciclomotores y por analogía al resto de los artículos del capítulo dedicado a los a los delitos contra la seguridad vial. No podríamos entenderlo así de conductores de vehículos que no sean de motor; animales cabezas de ganado etcétera etcétera.

Bien como sabemos las dos pruebas en qué consiste la prueba de etilométrica son dos pruebas con un tiempo mínimo de 10 minutos entre cada una de las dos.

Con lo cual, la persona que si se somete a la primera prueba pero que no se someta a la segunda prueba de precisión, estaríamos hablando de que esa persona se somete a una primera prueba, que ofrece un resultado final, entendamos superior a 0,60 tendría que realizar pasados 10 minutos una segunda prueba.

Si una persona se somete a una primera prueba y arroja un resultado superior a 0 60 miligramos, pero comete una negativa a someterse la segunda también, se entendería como un delito negativa someterse a las pruebas tipificado el mismo artículo.

En este tipo de delito es importante el apercibimiento previo al conductor sometido a esas pruebas, ya que de lo contrario, si no se le informa de que está cometiendo ese delito, pues podría incluso en juzgado echarse abajo todo el atestado policial.

Destacar que el apercibimiento al conductor sometido, será de no someterse a las 2 pruebas legalmente establecidas, eso comportaría un delito contra la seguridad vial. En este caso un delito de negativa someterse a las mismas, no obstante si la persona sometida no desea realizar la prueba cometa el delito del artículo 383 pero sin embargo, la Policía o Guardia Civil refleja unos posibles síntomas apreciados al conductor y que estaba influenciado digamos en su conducción que comportaría el delito tipificado en el artículo 379 Código.

Hemos de partir de la obligatoriedad que declara el artículo 12 del Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial, de todos los conductores de vehículos a someterse a las pruebas que se establecen reglamentariamente para la detección de las posibles intoxicaciones por alcohol, en concreto el artículo 21 del Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento General de Circulación. Investigación de la alcoholemia que somete a dichas pruebas en los siguientes supuestos:

  • a) a cualquier usuario de la vía o conductor de vehículo implicado directamente como posible responsable en un accidente de circulación;
  • b) a quienes conduzcan cualquier vehículo con síntomas evidentes, manifestaciones que denoten o hechos que permitan razonablemente presumir que lo hacen bajo la influencia de bebidas alcohólicas;
  • c) a los conductores que sean denunciados por la comisión de alguna de las infracciones a las normas contenidas en este reglamento;
  • d) a los que, con ocasión de conducir un vehículo, sean requeridos al efecto por la autoridad o sus agentes dentro de los programas de controles preventivos de alcoholemia ordenados por dicha autoridad.

PRUEBA DE ALCOHOLEMIA Y DROGAS

El conductor que se había sometido a una prueba de alcoholemia debe saber en primer  lugar que se trata de una prueba obligatoria y que su negativa puede dar lugar incluso a la comisión de un delito castigado con pena de prisión de hasta un año y privación del permiso de conducir de hasta 4 años.

Ante una prueba de alcoholemia conductor debe saber que ya existen una serie de derechos habitualmente la adicción del alcohol por aire espirado se realiza mediante unos aparatos denominados etilómetros en los casos:

En los que la primera medición sea positiva de conductor de positivo se realizará una segunda medición dejando transcurrir entre ambas al menos 10 minutos.

En estos casos el conductor tiene derecho a en primer lugar a pedir que otra persona se haya presente y compruebe que entre ambas mediciones transcurren al menos esos 10 minutos (aunque en el resultado del aparato es obligatorio que aparezcan las horas  a las que se han realizado ambas pruebas)

Todo conductor tiene a derecho a formular las alegaciones que considere oportunas  y que las alegaciones consten en el atestado.

También ser tiene derecho a contrastar los resultados mediante un análisis de sangre.

Dichas pruebas que se establecerán reglamentariamente y consistirán normalmente en la verificación del aire espirado mediante alcoholímetros autorizados, se practicarán por los agentes encargados de la vigilancia del tráfico.

A petición del interesado o por orden de la Autoridad judicial se podrán repetir las pruebas a efectos de contraste, pudiendo consistir en análisis de sangre, orina u otros análogos.

Negarse a realizar la prueba de drogas

Estas pruebas han sido declaradas conformes con la Constitución en sentencias del Tribunal Constitucional (Sentencias números 161/1997 243/1997 Y 261/1997).

 Según se interpreta el delito por los Tribunales, el delito se comete no cuando se produce la negativa en cualquiera de los casos en que, como hemos visto, puede someterse un conductor a la realización de las pruebas, sino sólo cuando esa actuación lo sea para comprobar la existencia de uno de los delitos analizados en que la conducta sea conducir con una determinada tasa de alcohol, de modo que sólo cuando existen esos indicios de comisión de un delito de esa naturaleza y para su comprobación se exige la realización de la prueba, la negativa constituye este delito.

 En consecuencia, de los supuestos en que el conductor está obligado a someterse a las pruebas de determinación de alcohol no constituirá este delito, sino una mera infracción administrativa, negarse a someterse a una prueba de detección de alcohol en caso de control preventivo de alcoholemia en que no haya ningún indicio de estar afectado el conductor por el alcohol (sí lo habrá si llevaba una conducción irregular, si tiene síntomas externos o si ha cometido alguna infracción administrativa o se ha visto involucrado en un siniestro de tráfico).

Negarse a prueba de alcoholemia código penal

La negativa a someterse a una prueba de alcoholemia cuando se es requerido por la autoridad competente es merecedora de un reproche penal. Esta figura penal está contemplada en el título relativo a los delitos contra la seguridad del tráfico.

La seguridad del tráfico es un tema de cierta trascendencia no sólo por la concienciación social sino por el número incesante de víctimas que se producen cada año.

Entre todos hay que buscar soluciones que, aunque no se consiga evitar los siniestros, sí lo reduzcan al máximo posible.

Es por ello, por lo que el Código Penal contempla determinados supuestos de hecho como infracción penal, entre las que hay que destacar la negativa a someterse a esta prueba.

En principio, dicha negativa podía pensarse que es una situación más propia del derecho administrativo sancionador, en aplicación del principio de subsidiariedad, que del derecho penal, pero como consecuencia de la repercusión social que todo lo concerniente a la seguridad vial tiene, el legislador tipificó esta conducta como delito.

Consecuencias de negarse a realizar la prueba de alcoholemia

¿Qué busca nuestro legislador?

La seguridad del tráfico es crucial en nuestra sociedad no sólo por el coste personal que un accidente puede provocar en el seno de una familia, a causa del fallecimiento de un ser querido o con lesiones que dejan secuelas permanentes graves y serias, sino también por el coste económico que supone tanto para las arcas del Estado como para las aseguradoras, que al final repercute en los titulares de vehículos a motor o los tomadores del seguro.

No basta con afrontar políticas sociales de educación vial y convivencia cívica, ni siquiera medidas administrativas duras, si éstas no van acompañadas de una actuación penal o de medidas penales en casos necesarios.

LA COMISIÓN DE SEGURIDAD VIAL

Por ello, el legislador abordó este problema y creó una Comisión de seguridad vial en el Congreso de los Diputados, que tenía como objetivo definir con mayor rigor todos los delitos contra la seguridad del tráfico y los relacionados con la seguridad vial, evitando que determinadas conductas calificadas como de violencia vial puedan quedar impunes.

Esta Comisión presentó al Congreso una reforma legal que contó con un amplio consenso de los grupos parlamentarios en torno a las propuestas formuladas, lo que desembocó en la Ley Orgánica 15/2007 de 30 de noviembre.

¿Cuál es el bien jurídico  protegido en el delito por negarse a prueba de alcoholemia?

En cuanto al bien jurídico protegido hay diversas posturas doctrinales en torno al mismo.

Hay autores que defienden que el bien objeto de tutela es la integridad física, la salud de las personas, el patrimonio, y muy especialmente la vida de las personas como el bien de mayor relevancia entre todos ellos que son objeto de protección.

En definitiva, entienden que son todos aquellos bienes puestos en peligro cuando se efectúa alguna de las conductas tipificadas como delitos.

Otro sector doctrinal entiende que la seguridad del tráfico es un mero instrumento para evitar riesgos a la vida e integridad física de las personas, por lo que ambos deben combinarse.

La mayoría de la doctrina entiende que el bien jurídico es la seguridad del tráfico, y no sólo por su propia ubicación sistemática en el Código Penal, sino por el contenido de cada tipo penal y su evolución histórica.

Ahora bien, sí es cierto que estos delitos también protegen, de forma indirecta, otros bienes jurídicos, pero esto es algo que en otros tipos penales también se produce.

Mención especial merece el delito aquí analizado; quizá éste sea el único que su sistemática no es muy acertada ya que es más propio de los delitos contra la autoridad u orden público, concretamente los delitos de desobediencia.

Hay que señalar que la ley Orgánica 15/2007, de 30 de noviembre, sustituye la rúbrica del título “seguridad del tráfico” por “seguridad vial”, con lo cual el bien jurídico sería éste último.

En el ámbito de la naturaleza de esta infracción penal se debe afirmar que es un delito de peligro abstracto.

Negativa a prueba de alcohol y accidente con lesiones

Se distingue entre delitos de lesión y delitos de peligro, dependiendo la incidencia que tenga el acto en el bien jurídico protegido, y según se conculque éste o sólo se ponga en peligro, respectivamente.

En lo delitos de peligro se divide a su vez en peligro concreto y peligro abstracto. En el primero, el peligro forma parte del tipo, por lo que es necesario demostrar su existencia para poder sancionar penal mente esa conducta.

En los segundos, el peligro no forma parte de las características del tipo, por lo que no es necesario demostrar que se ha producido esa situación peligrosa, sino que de una forma abstracta, y para el común de las personas, se entiende que ese comportamiento por sí mismo es generador de un riesgo.

Cuando se debe condenar

Se trata de una presunción, que, como tal, puede ser objeto de prueba en contrario, lo que una vez demostrado llevaría a absolver al acusado.

Algún autor ha entendido que este delito es más de prevención general, al igual que el de conducir bajos los efectos del alcohol, que de peligro abstracto.

En conclusión, y a pesar de la discusión jurídica entorno a su naturaleza jurídica, podemos sólo es posible aplicar este precepto cuando la autoridad exija el sometimiento a esta prueba por que hay indicios de que está conduciendo bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Si no existe esa mera sospecha, debería sancionarse administrativamente.

En el caso de que ese vehículo esté implicado en un accidente, o su conductor ha cometido una infracción de tráfico, el agente de la autoridad puede ordenar la práctica de la prueba y su incumplimiento es encuadrable en esta figura penal, ya que se puede considerar que está bajo los efectos del alcohol o, al menos, así lo puede entender el agente; existe, por tanto, un motivo que le haga deducir esa situación.

Sin embargo, si nos encontramos ante un control de prevención general y meramente aleatorio, la negativa debe sancionarse administrativamente.

Quien puede cometer este delito

En cuanto al sujeto activo, se debe decir que sólo puede serlo el que conduzca el vehículo y no el resto de los ocupantes.

Es indiferente que tenga o no la licencia de conducir, que sea o no un profesional de la conducción o que lo haga durante su trabajo o fuera del mismo.

Antes estas cuestiones el Tribunal Constitucional resolvió lo siguiente:

.- En cuanto a la primera de ellas el Tribunal Constitucional argumentó que, en modo alguno puede considerarse inconstitucional la previsión normativa de una prueba tendente a determinar el grado de alcohol en sangre de los conductores de vehículos de motor, toda vez que esta obligación, de someterse a la prueba de alcoholemia, no es contrario al derecho a no declarar contra sí mismo ni al derecho a no confesarse culpable, pues no obliga al sujeto a emitir una declaración que exteriorice un contenido, admitiendo su culpabilidad, sino a tolerar que se le practique una especial modalidad de prueba pericial, exigiéndose una colaboración no equiparable a la declaración comprendida en el ámbito de los derechos proclamados en los artículos 17.3 y 24.2 de la Constitución Española.

.- En lo que se refiere a la segunda de las cuestiones (la proporcionalidad)

El Tribunal Constitucional también lo declaró constitucional, por entender que la prueba de alcoholemia viene impuesta legalmente y, por tanto, existe un deber de sometimiento a ella, sin que pueda obligarse por la fuerza a los conductores pero sí a través de la sanción jurídica por su negativa; agregó el referido Tribunal que es razonable que el legislador calificara como grave esta desobediencia ya que la misma se producía en un ámbito socialmente muy trascendente como es la seguridad del tráfico.

Elementos o requisitos por negarse a la prueba del alcohol

En lo que respecta a la conducta típica se exige un doble requisito:

.- El primero, consiste en que la orden de someterse a la prueba de alcoholemia proceda de un agente de la autoridad que esté de servicio.

No puede, por tanto, exigir esta prueba el agente que está fuera de las horas de trabajo aunque considere que alguien está conduciendo bajo los efectos del alcohol o de las drogas, aunque lo que sí podrá hacer es ponerlo en conocimiento de la policía a los efectos oportunos.

Además, cuando el agente que está de servicio exija esta prueba deberá identificarse como tal, salvo que esté de uniforme, en cuyo caso se entiende que tiene esa condición. En cualquier caso, si el sujeto solicita su identificación el agente estará obligado a hacerlo.

.- El segundo requisito que se exige es que se le haga el requerimiento de forma expresa, formal y directa, no es posible que se haga mediante insinuaciones o situaciones hipotéticas.

La orden debe ser clara y tajante, y además reiterada para que el sujeto no tenga ninguna duda de lo que debe hacer.

El Tribunal Constitucional dijo en las referidas sentencias que era una cuestión judicial y que deberían los tribunales en cada caso estudiar si se cumplen los requisitos para su sanción.

En este sentido la doctrina judicial ha ido perfilando este delito y lo han diferenciado de la sanción administrativa.

Por ello, consideran que La norma legal que ampara y da cobertura a esta prueba está contemplada en el Reglamento general de circulación, concretamente en su artículo 21.

Ahora bien, esto no obsta para que si el agente entiende que, a pesar de ser un control aleatorio, el conductor está bajo la influencia de bebidas alcohólicas o drogas, pueda proceder a inmovilizar el vehículo y denunciarlo por un delito de conducción bajo la influencia de aquellas sustancias.

¿Si doy negativo en la prueba de alcoholemia no me pueden condenar?

Hay que recordar que la prueba de alcoholemia es una prueba más, que no es necesaria en sí misma, ni excluye otras pruebas que puedan acreditar el delito de conducción bajo los efectos del alcohol (como por ejemplo la declaración de los agentes), aunque sí es una prueba determinante e influyente en la acusación penal.

Cuando el conductor de un vehículo se somete a esta prueba y da un grado de impregnación alcohólica superior a las tasas legal y reglamentariamente permitidas es obligatorio que los agentes le sometan a una segunda prueba.

¿Es obligatoria la segunda prueba de alcohol?

Pues bien, esta segunda prueba es igualmente exigible, por lo que la negativa a su práctica conlleva a su sanción penal conforme al artículo 383 del Código Penal, siempre que se den los requisitos anteriormente señalados.

Incluso, podría incurrir en un concurso de delitos: Negativa a someterse a la prueba de alcoholemia y conducción bajo los efectos del alcohol.

Cuando se consuma este delito

El delito se consuma cuando el sujeto activo, que ha sido requerido por un agente de la autoridad plenamente identificado como tal, se niega a someterse a la prueba exigida, desacata la orden y se pone en una situación de rebeldía.

La pena a imponer por este delito es la de prisión y privación del permiso de conducir.

Además, el Reglamento de circulación posibilita al agente de la autoridad a inmovilizar el vehículo de forma inmediata o, incluso retener el permiso de conducir cuando compruebe que el infractor está involucrado en un accidente de circulación y tiene síntomas de estar bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Esta medida fue introducida por la Ley 62/2003 de 30 de diciembre sobre medidas fiscales, administrativas y sociales que modificó el Texto refundido de la ley sobre tráfico.

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4 comments to “Juicio por alcoholemia”
  1. yaiza Hernández

    Con antecedentes penales por hurto me pueden caer mas pena?
    Estoy en un cis y me quedan 3 meses para terminar mi condena… Me regresaran de grado?
    Se enterara el cis?

    • José Martín García

      La vedad es que no comprendemos la pregunta.
      Los antecedentes penales tuvieron que ser tenidos en cuanta para establecer la pena, no a posterior.

  2. Dando marcha atras para salir de un aparcamiento golpeo levemente a un taxi que llama a la policia y doy 0,518 aplicando el margen de error.
    Me han citado para juicio y mi abogado dice que el accidente no fue fruto del alcohol y que se puede defender.
    Tengo mis dudas segun este articulo.
    ¿¿Voy a juicio o acepto la pena con reduccion de un tercio??

    • José Martín García

      Hola, el delito no es tener un accidente por el alcohol sino el conducir y ya hay mucha jurisprudencia de vehículos parados o aparcados esto es que no se ve al denunciado conduciendo. Lo de ir a juicio o no depende de lo que hayan puesto los agentes en el atestado,,, las tiras del etilómetro,,,alcohotest etc. Suerte.

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