Asesinato

DELITO DE ASESINATO

En el Código Penal

El artículo 138 del Código penal castiga el asesinato o lo que es lo mismo: el homicidio doloso, que pese a las modificaciones efectuadas en nuestro Código Penal, no ha sufrido variaciones sustanciales con las anteriores regulaciones.

Bien protegido

El bien jurídico que se pretende proteger en el delito de asesinato es el mismo que el delito de homicidio: la vida humana independiente.

El Tribunal Constitucional interpreta que la protección de la vida humana tiene rango constitucional; el primer inciso del artículo 15 de la Constitución española establece que:

“todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes”.

Independientemente de la postura que se adopte sobre su naturaleza jurídica, lo que no está sometido a discusión es que tiene una serie de elementos comunes con el delito de homicidio, como son el bien jurídico protegido (la vida humana independiente), la conducta típica (matar) , y los sujetos activo y pasivo (cualquier persona, sin que el tipo exija ningún requisito especial para el autor o para la víctima). A estos efectos, véase “Homicidio“.

El dolo del autor debe abarcar tanto sobre la conducta típica (matar a otro) como sobre las circunstancias específicas del artículo 139. No cabe la comisión imprudente.
¿Es posible el dolo eventual? La gran mayoría de la doctrina entiende que no es posible dado que las circunstancias del asesinato exigen dolo directo. Aunque algunos autores defienden que el autor puede actuar con dolo directo respecto a la circunstancia constitutiva del asesinato, y en cambio con dolo eventual frente al propio resultado de matar.

El artículo 139 del Código Penal vigente establece que:

será castigado con la pena de prisión de quince a veinticinco años, como reo de asesinato, el que matare a otro concurriendo alguna de las circunstancias siguientes:

  • 1.ª Con alevosía.
  • 2.ª Por precio, recompensa o promesa.
  • 3.ª Con ensañamiento, aumentando deliberada e inhumanamente el dolor del ofendido.
  • 4.ª Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.

Cuando en un asesinato concurran más de una de las circunstancias previstas en el apartado anterior, se impondrá la pena en su mitad superior.

homicidio y asesinato Frente a los anteriores Códigos, han desaparecido dos circunstancias del asesinato: en primer lugar, ejecutar el hecho por medio de inundación, incendio, veneno o explosivo, que en el régimen actual podrán ser considerados como alevosos en su caso y, en segundo término, la premeditación, dada su difícil concurrencia en la práctica a la vista de su generalizada concurrencia en los delitos dolosos y se ha aumentado de 20 a 25 años la pena máxima en este tipo (que no incluye la preisión permanente revisable que veremos más adelante)

1.- Alevosía
Está legalmente definida en el párrafo segundo artículo 22.1 del Código Penal, según el cual:

hay alevosía cuando el culpable comete cualquiera de los delitos contra las personas empleando en la ejecución medios, modos o formas que tiendan directa o especialmente a asegurarla, sin el riesgo que para su persona pudiera proceder de la defensa por parte del ofendido”.

El fundamento de la agravación de la pena radica en un mayor desvalor de la acción, y ello por cuanto la utilización de los citados medios, modos o formas determinan una mayor peligrosidad objetiva de la acción.

PENAS DE ASESINATO

Sí concurre únicamente una de las circunstancias del artículo 139 del Código Penal, la pena prevista es la de prisión de 10 a 15 años.

Artículo 140 1. El asesinato será castigado con pena de prisión permanente revisable cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:
• 1.ª Que la víctima sea menor de dieciséis años de edad, o se trate de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad.
• 2.ª Que el hecho fuera subsiguiente a un delito contra la libertad sexual que el autor hubiera cometido sobre la víctima.
• 3.ª Que el delito se hubiera cometido por quien perteneciere a un grupo u organización criminal.
2. Al reo de asesinato que hubiera sido condenado por la muerte de más de dos personas se le impondrá una pena de prisión permanente revisable.

En este caso, será de aplicación lo dispuesto en la letra b) del apartado 1 del artículo 78 bis y en la letra b) del apartado 2 del mismo artículo.

Si concurren dos circunstancias del artículo 139, se impondrá le pena de 20 a 25 años (artículo 140); algunos autores critican la excesiva agravación de la pena en este supuesto. Por último, si concurren las tres circunstancias del citado precepto, dos de ellas justificarán la aplicación del artículo 140, mientras que la tercera será tenida en cuenta para la individualización de la pena ya que afecta a la gravedad del hecho.

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JURISPRUDENCIA EN ASESINATO

Sentencia: 56/2016 Número Recurso: 6/2015
Audiencia Provincial de Vizcaya
28/10/2016

Es sabido que el derecho a la presunción de inocencia se configura, en tanto que regla de juicio y desde la perspectiva constitucional, como el derecho a no ser condenado sin pruebas de cargo válidas, lo que implica que exista una mínima actividad probatoria, realizada con las garantías necesarias, referida a todos los elementos esenciales del delito, y que de la misma quepa inferir razonablemente los hechos y la participación del acusado en ellos, y bajo esta premisa y en relación a lo expresado por el citado precepto, los miembros del Jurado en su veredicto de culpabilidad han cumplido con el mandato contenido en el artº 61.1 d) LOTJ en tanto explicaron de forma cumplida las razones por las que declararon probados o no, determinados hechos.

En efecto, los miembros del Jurado declararon probado que Pedro Enrique acabó con la vida de Inocencia en virtud de su propia declaración, a lo que sumaron la declaración efectuada por los agentes de la Ertzaintza números NUM006 y NUM007 que dijeron haberse hallado el ADN de la víctima en la ropa del declarado culpable. Los médicos forenses confirmaron que Inocencia presentaba tres heridas en la cabeza producidas por un objeto romo (compatible con la barra cilíndrica que el Sr. Pedro Enrique dijo haber utilizado) y añaden que la causa de la muerte fue la asfixia mecánica con la ropa de cama.
En relación a la muerte de Visitación a manos del Sr. Pedro Enrique , se tiene por probada en virtud de la declaración de aquel, confirmando los médicos forenses que la mujer presentaba un golpe producido por un objeto romo compatible con la barra cilíndrica como la que Pedro Enrique dijo haber empleado, médicos que establecieron como causa de la muerte la asfixia.
En lo que atañe a la existencia de alevosía, como elemento del tipo de asesinato, los miembros del Jurado dieron por probados aspectos que la configuran como que (en relación a Inocencia ) estaba acostada en el momento en que recibió los golpes, lo que sustentan en que los agentes números NUM006 y NUM007 de la policía científica dijeran que la finada no estaba incorporada y en que los médicos forenses confirmaran que la Sra. Daniel estaba tumbada en el momento de la agresión; que los golpes le produjeran una disminución leve de la consciencia o un mero aturdimiento, según dijo el médico forense; que estos hechos hubieran sido planificados por el autor, relatando Pedro Enrique a los agentes números NUM008 y NUM009 que se había entrenado para atarse las manos; por último, se tiene por probado que no existía conflicto convivencial entre Pedro Enrique y Inocencia , tal como manifestó el hijo común Dimas , o la hermana de la víctima Elisa , así como la testigo ¿vecina del inmueble- Elisenda que declaró en el sentido de que nunca antes del día de autos había escuchado discusiones entre ellos. Esta ausencia de conflicto también fue relatada por el declarado culpable.

Todo ello lleva a los miembros del Jurado a dar por probado que Inocencia , por la forma en que se produjeron los hechos, no tuvo posibilidad alguna de defenderse, aprovechándose el acusado de ello para llevarlos a cabo.

En relación a la concurrencia de la alevosía en la muerte de VisitaciÓn , los miembros del Jurado también dieron por probados hechos que la configuran y así: en relación a sus características físicas (88 años de edad y 49 kilogramos de peso) en virtud de lo informado por los médicos forenses ¿ y ello sin perjuicio de que fuera una mujer autónoma para llevar a cabo los actos de su vida cotidiana, extremo que el Jurado dio por probado; que estaba acostada en la cama cuando el Sr. Pedro Enrique le propinó el único golpe que recibió, por cuanto su hija Elisa manifestó que llevaba varios días en la cama con vértigos sin poder levantarse y los médicos forenses determinaron por la sangre que había en la almohada, que la víctima había sido agredida mientras estaba tumbada; también dieron por probado que la víctima estaba aturdida antes de ser asfixiada pues informaron los forenses que el único golpe que recibió en la cabeza le había producido una lesión interna.
Lo mismo que en el caso de Inocencia , los miembros del Jurado dieron por probado que Visitación , por su edad, características físicas y por la forma en que se produjeron los hechos, no tuvo posibilidad alguna de defenderse.

FALLO

PRIMERO.- CONDENO a Pedro Enrique como autor de un delito de asesinato con alevosía, concurriendo la circunstancia agravante de parentesco, a la pena de DIECINUEVE AÑOS DE PRISIÓN e inhabilitación absoluta durante dicho tiempo.
SEGUNDO.- CONDENO a Pedro Enrique como autor de un delito de asesinato con alevosía, concurriendo la circunstancia agravante de parentesco, a la pena de VEINTE AÑOS DE PRISIÓN e inhabilitación absoluta durante dicho tiempo.
TERCERO.- CONDENO a Pedro Enrique como autor de un delito de daños causados por incendio, a la pena de UN AÑO DE PRISIÓN e inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena.
CUARTO.- En concepto de responsabilidad civil Pedro Enrique indemnizará a Dimas en la cantidad de 120.000 € y a cada uno de los hermanos de Inocencia e hijos de Visitacion ( Jon , Segundo , Pedro Francisco , Elisa , Paulina y Daniel ) en la cantidad de 20.000 €, cantidades a las que se añadirá el interés del artº 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil .
También indemnizará a Zuhaitz Maderas y Aluminios SL , en la cantidad de 144.311¿56 €; a Industrias Mallabiena SL , en la cantidad de 26.828¿90 €; y a Generali Seguros SA en la cantidad de 24.043¿26 €, todo ello con aplicación de lo dispuesto en el artº 576 de la LEC , absolviendo a Zuhaitz Maderas y Aluminios SL y a Zurich Insurance de las pretensiones de las perjudicadas.
QUINTO.- Se imponen las costas causadas al condenado, que incluyen las de las acusaciones particulares y actor civil.
Se mantiene la situación de prisión provisional del condenado, sin perjuicio de que, para el caso de que no sea firme la presente sentencia en la fecha en que cumpla dos años en esta situación, se convoque comparecencia para su prorroga.
Notifíquese la presente resolución a las partes y personalmente al encausado.
Líbrese por la Letrada de la Administración de Justicia certificación de la presente resolución, que se dejará en el rollo correspondiente, llevando la original al libro de Sentencias penales de esta Sección.

LA ALEVOSÍA EN EL ASESINATO

En relación a la alevosía tiene dicho el Tribunal Supremo, y siguiendo la sentencia nº 719/2016 , de 27 de septiembre que cita otras anteriores, que se aplica “¿a todos aquellos supuestos en los que el modo de practicarse la agresión queda de manifiesto la intención del agresor o agresores de cometer el delito eliminando el riesgo que pudiera proceder de la defensa que pudiera hacer el agredido, es decir, la esencia de la alevosía como circunstancia constitutiva del delito asesinato (art. 139-1) o como agravante ordinaria en otros delitos contra las personas (art. 22-1) radica en la inexistencia de probabilidades de defensa por parte de la persona atacada.

TSJ CASTILLA LA MANCHA, sección primera
Sentencia: 16/2019 Número Recurso: 1/2019
Numroj: STSJ CLM 1558:2019
Una buena parte de los casos en que la víctima es menor de edad o persona especialmente vulnerable serán supuestos de alevosía. Pero no todos necesariamente. De lo contrario carecería de sentido la previsión del homicidio agravado que recoge el vigente art. 138.2 a) CP .

El homicidio agravado por razón de las condiciones de la víctima ha de tener su propio campo de acción: aquel en que no exista alevosía.
Son imaginables sin excesivo esfuerzo supuestos en que pese a ser la víctima menor de 16 años o vulnerable por su enfermedad o discapacidad no concurrirá alevosía. Sería entonces aplicable el homicidio agravado del art. 138.2. a) CP (homicidio sobre un adolescente de 15 años capaz ya de desplegar su propia defensa, o en niños en compañía de personas que las protegen …).
En los supuestos en que la edad de la víctima (niños de escasa edad o ancianos) o la enfermedad o discapacidad física o mental, determinan por sí solas la alevosía, nos encontraremos, entonces sí, ante el tipo básico de asesinato (art. 139.1.1ª). No cabrá apreciar además el asesinato agravado del art. 140.1.1ª pues las condiciones de la víctima basan ya la alevosía. Lo impide la prohibición del bis in ídem.
Pero cuando a la alevosía, basada en otros elementos, se superpongan circunstancias del apartado 1ª del art. 140.1 no contempladas para calificar el ataque como alevoso será posible la compatibilidad. Así, el acometimiento por la espalda de un menor de 15 años se calificará de asesinato alevoso del art. 138 .1 CP (el ataque por la espalda integra la alevosía) y especialmente grave del art. 140.1.1ª (por ser la víctima un menor) (vid STS 80/2017 , de 10 de febrero ).

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