JUICIO ORAL

EL JUICIO PENAL

Acordada la apertura del juicio oral, en los términos señalados en los artículos 649 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se comunicará la causa al Fiscal, o al acusador privado si versa sobre delito que no pueda ser perseguido de oficio, para que en el término de cinco días califiquen por escrito los hechos.

Finalmente, debe indicarse que el  auto puede ser libre o provisional, total o parcial.

Si fuere parcial, se mandará abrir el juicio oral respecto de los procesados a quienes no favorezca.

Si fuere total, se mandará que se archiven la causa y piezas de convicción que no tengan dueño conocido, después de haberse practicado las diligencias necesarias para la ejecución de lo mandado.

Los hechos punibles que resulten del sumario.

La calificación legal de los mismos hechos, determinando el delito que constituyan.

La participación que en ellos hubieren tenido el procesado o procesados, si fueren varios.

Cuando no existan indicios racionales de haberse perpetrado el hecho que hubiere dado motivo a la formación de la causa.

Los hechos que resulten del sumario y que constituyan circunstancias atenuantes o agravantes del delito o eximentes de responsabilidad criminal.

Las penas en que hayan incurrido el procesado o procesados, si fueren varios, por razón de su respectiva participación en el delito.

ESCRITOS DE DEFENSA Y ACUSACIÓN

Las partes podrán presentar sobre cada uno de los puntos que han de ser objeto de la calificación dos o más conclusiones en forma alternativa, para que si no resultare del juicio la procedencia de la primera, pueda estimarse cualquiera de las demás en la sentencia.

El Ministerio fiscal y las partes manifestarán en sus respectivo escritos de calificación las pruebas de que intenten valerse.

Una vez examinadas por el Tribunal las pruebas propuestas, dictará auto admitiendo las que considere pertinentes y rechazando las demás.

Y contra el rechazo o denegación de las diligencias de prueba podrá interponerse en su día el recurso de casación, si se prepara oportunamente con la correspondiente protesta.

En el mismo auto señalará el Tribunal el día en que deban comenzar las sesiones del juicio oral, que se sustanciará conforme a las normas contenidas en los artículos 680 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

QUIEN PUEDE ACUDIR AL JUICIO ORAL

Los debates del juicio oral serán públicos, si bien el Presidente del Tribunal puede disponer que las sesiones se celebren a puerta cerrada cuando así lo exijan razones de moralidad o de orden público, o el respeto debido a la persona ofendida por el delito o a su familia.

El propio Presidente dirigirá los debates, que puede iniciar el abogado penalista,  cuidando de impedir las discusiones impertinentes y que no conduzcan al esclarecimiento de la verdad sin coartar por esto a los defensores la libertad necesaria para la defensa, y tendrá todas las facultades necesarias para conservar o restablecer el orden en las sesiones y mantener el respeto debido al Tribunal y a los demás poderes públicos.

SEÑALAMIENTO PARA EL JUICIO

En el día señalado para dar principio a las sesiones, se colocarán en el local del Tribunal las piezas de convicción que se hubieren recogido, y el Presidente, en el momento oportuno, declarará abierta la sesión.

Si en la causa hubiere, además de la acusación fiscal, otra del querellante particular o diversas calificaciones de querellantes de esta clase, se preguntará al procesado si se confiesa reo del delito, según la calificación más grave, y civilmente responsable, por la cantidad mayor que se hubiese fijado.

El Presidente hará la pregunta mencionada con toda claridad y precisión, exigiendo contestación categórica, y si en la causa no hubiere más que un procesado y contestare afirmativamente, el Presidente del Tribunal preguntará al defensor si considera necesaria la continuación del juicio oral.

Si éste contestare negativamente, el Tribunal procederá a dictar sentencia en los términos expresados en el artículo 655 de la Ley Procesal Penal.

Cuando el juicio deba continuar, ya por falta de conformidad de los acusados con la acusación, se procederá del modo siguiente:

  • El Letrado de la Administración de Justicia  dará cuenta del hecho que haya motivado la formación del sumario y del día en que éste se comenzó a instruir, expresando además si el procesado está en prisión oen libertad provisional, con o sin fianza.
  • Leerá los escritos de calificación y las listas de peritos y testigos que se hubiesen presentado oportunamente, haciendo relación de las demás pruebas propuestas y admitidas.

Acto seguido se pasará a la práctica de las diligencias de prueba y al examen de los testigos, empezando por la que hubiere ofrecido el Ministerio fiscal, continuando con la propuesta de los demás actores, y, por último, con la de los procesados.

No podrán practicarse otras diligencias de prueba que las propuestas por las partes, ni ser examinados otros testigos que los comprendidos en las listas presentadas, con las excepciones reguladas en el artículo 729 de la Ley de Enjuiciamiento.

Practicadas las diligencias de prueba, las partes podrán modificar las conclusiones de los escritos de calificación, formulando por escrito las nuevas conclusiones y entregándolas después al Presidente del Tribunal.

FASE DE CONCLUSIONES

Llegado el momento de informar el Presidente concederá la palabra al Fiscal si fuere parte en la causa, y después al defensor del acusador particular, si le hubiere.

LOS INFORMES DE CALIFICACIÓN

En sus informes expondrán éstos los hechos que consideren probados en el juicio, su calificación legal, la participación que en ellos hayan tenido los procesados y la responsabilidad civil que hayan contraído los mismos u otras personas, así como las cosas que sean su objeto, o la cantidad en que deban ser reguladas cuando los informantes o sus representados ejerciten también la acción civil.

El Presidente concederá después la palabra al defensor del actor civil si lo hubiere, quien limitará su informe a los puntos concernientes a la responsabilidad civil.

A continuación se dará la palabra a los defensores de los procesados, y después de ellos a los de las personas civilmente responsables, si no se defendieren bajo una sola representación con aquéllos.

Terminadas la acusación y la defensa, el Presidente preguntará a los procesados si tienen algo que manifestar al Tribunal, y al que contestare afirmativamente, le será concedida la palabra.

Después de hablar los defensores de las partes y los procesados en su caso, el Presidente declarará concluso el juicio para sentencia.

En la referida sentencia se resolverán todas las cuestiones que hayan sido objeto del juicio, condenando o absolviendo a los procesados, no sólo por el delito principal y sus conexos, sino también por las faltas incidentales de que se haya conocido en la causa sin que pueda el Tribunal emplear en este estado la  fórmula del sobreseimiento respecto de los acusados a quienes crea que no debe condenar.

También se resolverán en la sentencia todas las cuestiones referentes a la responsabilidad civil que hayan sido objeto del juicio.

VISTO EN:
La Sexta Telemadrid y rtrve europa press
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