Falso testimonio

CONCEPTO Y FUNDAMENTO DEL FALSO TESTIMONIO

 

El falso testimonio es un delito y el Tribunal Supremo lo ha definido con precisión en la sentencia nº 1624/2002,

de 21 de octubre al afirmar que:

se comete cuando una persona llamada a prestar testimonio en causa judicial se aparta sustancialmente de la verdad tal como ésta se le representa, es decir, miente en lo que sabe y se le pregunta”, refiriendo que “decir la verdad es un deber moral sin cuyo cumplimiento la vida social, basada en la confianza mutua, se hace harto difícil”.

falso testimonio, testigo falsoLa misma resolución del Alto Tribunal se refiere al fundamento del castigo de tal conducta al argumentar que “no siempre, sin embargo, la mentira acto inmoral recibe una respuesta punitiva porque en una sociedad plural y libre sólo un reducido núcleo de la moral debe estar respaldado por la coacción penal, siendo éste seguramente uno de los más certeros indicadores del grado de libertad garantizado en cada grupo social a sus miembros. La reacción penal frente a la mentira sólo es admisible -y obligada- cuando ésta lesiona concretos bienes jurídicos, individuales o colectivos, cuya salvaguarda es indispensable para una sana y pacifica convivencia”.

En este sentido el bien jurídico que protege este delito es la Administración de Justicia y el Tribunal Supremo señala que:

faltar a la verdad en la declaración que se presta como testigo en un procedimiento judicial es delito porque el testimonio es uno de los medios de prueba sobre los que se puede basar la convicción del juzgador sobre los hechos que han de constituir la premisa menor del silogismo judicial. Existe, pues, la posibilidad de que un testimonio falso, si induce a error al juez o tribunal ante el que se presta y es valorado como verdadero, provoque una resolución injusta, esto es, un pronunciamiento en que no se realice el valor superior de la justicia y se lesione un interés que debe ser protegido por el poder judicial. Esta es la razón fundamental por la que, en una sociedad democrática, el falso testimonio es tipificado como delito en la Ley penal”.

Regulación del falso testimonio

La misma Sentencia que hemos tomado como base del presente comentario, señala que el Código Penal de 1995:

ha prescindido de la casuística tipologia que presidía la regulación del falso testimonio en los textos anteriores y distingue únicamente, en su artículo 458, dos tipos delictivos según la importancia de los bienes jurídicos que pueden ser vulnerados”.

El Código Penal de 1995 regula el Falso Testimonio en su Título XX, Capítulo VI, artículos 458 a 462, contemplando diversas conductas, cuyo núcleo de acción se basa esencialmente en la conducta contemplada en el artículo 458.1 que consiste en prestar testimonio faltando a la verdad.
A partir de ahí se regula un tipo agravado caso de que el testimonio se preste en causas penales (artículo 458.2), extendiéndolo a testimonios prestados en Tribunales Internacionales y Comisiones rogatorias Internacionales hechas en España (artículo 458.3).

La conducta se castiga no sólo en el caso de testigos, sino también cuando quien falte a la verdad sean peritos e intérpretes (artículo 459). También se castiga el falso testimonio parcial (artículo 460) y los supuestos de inducción y provocación mediante presentación en juicio de testigos falsos, bien por las partes bien por los Abogados y demás profesionales (artículo 461)-

Recogiéndose en último término la excusa absolutoria de retractación en el artículo 462 merced a la cual quien se retracte en juicio de un falso testimonio anterior quedará exento de pena salvo que como consecuencia de ello se haya producido una privación de libertad, en cuyo caso la retractación supondrá la imposición de la pena correspondiente al delito en grado inferior.

Algunas consideraciones sobre las modalidades del falso testimonio

Refiriéndonos brevemente al tipo básico y haciendo alguna referencia las particularidades que presentan los demás, podemos señalar que el citado artículo 458 del Código Penal establece:

1. El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.
2. Si el falso testimonio se diera en contra del reo en causa criminal por delito, las penas serán de prisión de uno a tres años y multa de seis a doce meses. Si a consecuencia del testimonio hubiera recaída sentencia condenatoria, se impondrán las penas superiores en grado.
3. Las mismas penas se impondrán si el falso testimonio tuviera lugar ante Tribunales Internacionales que, en virtud de Tratados debidamente ratificados conforme a la Constitución Española, ejerzan competencias derivadas de ella, o se realizara en España al declarar en virtud de comisión rogatoria remitida por un Tribunal extranjero. ” Auto falso testimonio

Falso testimonio de testigo en causa judicial

El primer apartado constituye el tipo básico que aparece determinado por los elementos “testigo”, “faltar a la verdad’, “testimonio” y “causa judicial”, mientras que el segundo apartado – el falso testimonio dado en contra del reo en causa criminal por delito – es castigado con pena más severa en consideración a las privaciones o restricciones de derechos, incluso fundamentales, que podrían derivarse de una condena provocada por la declaración falaz.

Se establece a su vez una nueva agravación dentro del apartado 2°, caso de que como consecuencia del falso testimonio hubiere recaída sentencia condenatoria, lo que constituye una condición objetiva de punibilidad.

Se trata, por tanto, de un delito especial, dado que sólo puede ser cometido por quien ostente la condición de “testigo” (o perito o intérprete) en un proceso judicial, siendo calificados también como delitos de “propia mano” al no poder ser cometidos por persona distinta de su autor.

En ese sentido y en cuanto a los sujetos, por testigo, siguiendo a Antonio Del Moral García podemos entender por testigo al

tercero que acude al proceso para suministrar mediante su declaración información sobre hechos ya pasados que ha conocido fuera del proceso en el que presta su declaración”

Por ello afirma este ilustre Fiscal, que las partes (incluyéndose a los responsables civiles que ostentan la condición de parte) no puedan ser consideradas sujetos activos del delito por carecer de la condición de terceros, con la salvedad del proceso penal donde la víctima no pierde la condición de testigo y por tanto sí podrá ser sujeto del mismo (en este sentido deben examinarse los sujetos que pueden ser llamados como testigos en el artículo 416 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, precepto en el proceso penal delimitará el ámbito subjetivo activo por lo que a los a testigos se refiere).

Y si ningún problema presenta el hecho de que no se pueda apreciar este tipo respecto de los imputados, de un lado por no ser terceros, de otro por el derecho no declarar contra sí mismos que les asiste, por el contrario, sí presenta problemas el coimputado ya juzgado que declara en un juicio seguido contra otro co-imputado.

En ese sentido la Sentencia del Tribunal Supremo de 27 de julio de 1998 establece la imposibilidad de tomar declaración bajo juramento al co-acusado, aunque se haya conformado con los hechos y con la pena, y en el mismo sentido se pronunció la Consulta de la Fiscalía General del Estado 1/2000.

La acción típica (faltar a la verdad) ha de desarrollarse en “causa judicial”; por ésta se ha de entender cualquier proceso que se desarrolle ante cualquier jurisdicción (penal, civil, contencioso-administra, social), incluyendo la militar y las consuetudinarias reconocidas constitucionalmente como, por ejemplo, el Tribunal de las Aguas de Valencia.

Se excluyen las Diligencias Preliminares realizadas por el Ministerio Fiscal en cuanto que no son judiciales Existe discusión doctrinal si deben incluirse los Expedientes de Jurisdicción voluntaria así como en la llamada “Jurisdicción contable” del Tribunal de Cuentas.

Por lo dispuesto en el apartado tercero del artículo el castigo se extiende al falso testimonio prestado ante Tribunales Internacionales y en Comisiones Rogatorias Internacionales.

En cuanto a la falsedad de la declaración (acción típica), existen dos corrientes doctrinales para su interpretación, la objetiva y la subjetiva: así mientras que:

Para la primera la declaración sería falsa si no refleja la verdad.

Para la segunda la declaración será falsa si, aún no ajustándose a la verdad, no refleja el conocimiento del sujeto.

Para la adopción de la postura que se considere habrá de tener en cuenta, como advierte Del Moral García, que el tipo es doloso por lo que el sujeto ha de ser consciente de que está faltando deliberadamente a la verdad, por ello, en los casos en que el testigo narre los hechos sucedidos sin que los haya presenciado pero afirmando que lo hizo, concurre falso testimonio en la parte que no se ajusta a la verdad; por esto mismo también ha sido considerado falso testimonio la manifestación mendaz de no saber nada de los hechos (Sentencias del Tribunal Supremo de 21 de octubre de 1896 y 19 de febrero de 1897), -pese a discrepancias doctrinales al respecto-o Las manifestaciones que el testigo haga han de ser relevantes para la toma de la decisión y por tanto carecen de relevancia penal las intrascendentes en orden el objeto de enjuiciamiento, excluyéndose en su consecuencia también las opiniones personales que hubiera podido realizar.

Finalmente señalar que por supuesto la condena por falso testimonio ha de producirse tras la oportuna incoación de procedimiento penal y celebración de Juicio Oral contra el sujeto responsable, y no derivará de la declaración que un Juez o Tribunal hubiera hecho sobre la falsedad de lo declarado por aquel sujeto en el procedimiento conocido por el Juez o Tribunal que efectúa dicha apreciación. Ha de tenerse en cuenta que el artículo 715 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establece un derecho de retractación (que ha sido superado por la excusa absolutoria del artículo 462 del Código Penal), pero aplicable a los procesos penales y que venía siendo considerado como requisito de procedibilidad.

Se debe tener en cuenta la Sentencia del Tribunal Constitucional.
99/1985, de 30 de abril, que declaró inconstitucional dicha exigencia, si bien como señala Del Moral García, tiene virtualidad en el proceso penal aunque no en todos los demás.

FALSO TESTIMONIO EN JUICIO LABORAL

El concepto de falso testimonio se debe aplicar a todos los órdenes jurisdiccionales, por lo tanto cometerá éste delito quien “se aparta sustancialmente de la verdad tal como ésta se le representa” en el acto del juicio, ya sea penal, civil, contencioso administrativo o en juicio laboral.

Por Enrique López en La Ley

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